La fractura social
que ha provocado en la Garrotxa la construcción del eje Vic-Olot
está presente en el Pessebre Vivent de Joanetes, un núcleo
de la Vall d'en Bas afectado por el trazado del polémico
túnel de Bracons. La construcción de la galería
obligará a trasladar el belén, con catorce años
de tradición, a otra zona del municipio. “Parece como
si nos hubieran copiado el recorrido”, bromea Lluís
Juvanteny, coordinador de la representación, en la que participa
todo el pueblo.
En este contexto, la plataforma opositora al eje Vic-Olot,
Salvem les Valls, reclama al PSC que “concrete su proyecto
para Bracons”, y recuerda al conseller de Política
Territorial, Joaquim Nadal, que “hace unos años no
consideraba prioritaria esta obra”. Por su parte, el presidente
de ICV en Girona, Joan Boada, manifestó que su partido estudia
una fórmula que permita la paralización de los trabajos,
sin que ello obligue a la Generalitat a pagar indemnizaciones millonarias
a la empresa adjudicataria.
En las 43 escenas del belén viviente intervienen
unos 300 actores. Asimismo, otras 80 personas se ocuparán
de cuestiones logísticas. Juvanteny explica que “cada
uno de los actores interpreta el oficio a que se dedica o que conoce
por tradición familiar”. Así, habrá curtidores,
herreros y carpinteros, entre otros.
Precisamente, en los últimos años la
iniciativa de los habitantes de Joanetes ha permitido instalar en
la montaña de Santa Magdalena una estrella de 50 de longitud
por 13 de altura. Y esta semana se cumplen diez años de la
primera vez que un grupo de vecinos subió al monte y consiguió
colocar la gigantesca estrella de Navidad. Ante la posibilidad de
que el pesebre deba buscar otro emplazamiento, de los balcones de
las casas de Joanetes cuelgan estrellas como la de Santa Magdalena,
aunque de dimensiones más reducidas, en señal de protesta.
Por otra parte, la pasada Nochebuena hubo fuegos artificiales,
que disparó la Pirotécnica Pablo desde tres puntos
distintos del núcleo urbano de Joanetes. Vistosas cúpulas
luminosas iluminaron las distintas escenas del belén viviente.
La iglesia es el punto de partida de la representación
del Nacimiento, que finaliza el domingo. Desde allí, el itinerario
continúa hasta el centro de la población. Luego el
visitante se adentra en el bosque de La Codina y, después
de más de un kilómetro de recorrido, regresa a la
iglesia. Allí aguarda otra de las novedades del Pessebre
Vivent: un enorme “cagatió” que reparte regalos
entre los más pequeños. También habrá
chocolate caliente con el que combatir la sensación de frío.
Las escenas del belén se representan a partir
de las 19.30 horas. Santa Pau, Riudaura y Montagut-Oix también
celebran esta tradición navideña. |