URBANISMO. El Govern suspenderá
licencias en parajes de especial protección
INFRAESTRUCTURAS. El túnel de Bracons y el cuarto cinturón
dependen de un estudio urgente
A mediodía de hoy quedará constituido el Govern del
tripartito y por la tarde se reunirá ya en su primera sesión
de trabajo. Sobre la mesa, el nuevo Consell Executiu de la Generalitat
tendrá varios asuntos prioritarios que abordar con urgencia.
El extenso programa de gobierno pactado entre PSC, ERC e ICV-EUiA
marcará los pasos que seguir por el Ejecutivo, que entre
las primeras decisiones que deberá adoptar incluye diversas
medidas de choque en aspectos de bienestar social y de política
territorial.
El nuevo Govern tiene previsto ordenar las administraciones
catalanes en tres niveles territoriales: veguerías (o regiones),
comarcas y municipios. Por ello, a partir de hoy empezarán
a adaptarse las delegaciones territoriales de la Generalitat a ese
criterio geográfico y se comenzará por poner en marcha
la región Pirineos, que será una de las siete que
se constituirán posteriormente, junto a las cuatro provincias
actuales, la región metropolitana y las Terres de l'Ebre.
Asimismo, el Departament de Política Territorial,
cuyo titular será Joaquim Nadal, tendrá que acometer
varios asuntos complicados en sus primeras semanas. De entrada,
deberá elaborar en dos meses un estudio sobre las consecuencias
ambientales, jurídicas y económicas que tendría
una posible paralización de las obras del túnel de
Bracons, una construcción que ya está en marcha y
a la que se oponen, en principio, ERC e ICV-EUiA por su impacto
ecológico.
Paralelamente, el departamento de Nadal emprenderá
la elaboración de nuevos planes de carreteras, autovías
y autopistas, que definirán cuestiones controvertidas como
el cuarto cinturón y las alternativas para la mejora de la
comunicación entre el Baix Llobregat y el Vallès Occidental.
En relación con las infraestructuras, el tripartito prevé
constituir un fondo de rescate de peajes de autopistas que se financiará
con los impuestos que generan. El Consell Executiu quiere eliminar
también el incremento de los peajes que se produjo al cambiar
el tipo de IVA del 7 % al 16 % en cumplimiento de la normativa comunitaria.
Para ello se pretende que el Estado se haga cargo del incremento
mediante una subvención a las concesionarias.
El aspecto económico será fundamental
para un Ejecutivo que se plantea un aumento inmediato y significativo
de la inversión en infraestructuras. La financiación,
por tanto, es otra de las prioridades. De ahí que en la agenda
de medidas de urgencia figure emprender cuanto antes la negociación
con el Gobierno de un nuevo sistema de financiación. Esa
revisión se hará en el ámbito de la comisión
mixta de valoraciones Estado-Generalitat, ante la que se denunciará
el actual sistema.
El objetivo es lograr que los ingresos de la Generalitat
por habitante se equiparen de forma progresiva a los que obtienen
las administraciones autonómicas forales, que gozan del concierto
económico. Al mismo tiempo, el Govern creará la Agència
Tributària de Catalunya, cuya función será
recaudar los impuestos propios, cedidos y compartidos con la Administración
de Estado.
Otra de las grandes líneas que definirá
al nuevo Ejecutivo de izquierdas será su oposición
al trasvase del Ebro. De hecho, su primera acción de Gobierno
fue enviar una carta a Bruselas para expresar a la Unión
Europea, antes incluso de la constitución del Govern, cuál
será su actitud al respecto. Eso sí, las siguientes
acciones contra el trasvase previsto en el Plan Hidrológico
Nacional están aún por determinar.
En cualquier caso, en el campo de la política
territorial, y mientras se formulan los planes territoriales pendientes,
el Govern de Catalunya aplicará una suspensión de
licencias urbanísticas en aquellos lugares que juzgue de
especial protección, como algunas zonas del litoral y de
comarcas pirenaicas.
El tripartito de izquierdas quiere acentuar también
su acción en las cuestiones sociales. Uno de los problemas
más acuciantes es el de los altos precios de la vivienda.
En ese campo, y además de medidas del fomento del alquiler
y de abaratamiento del suelo para la construcción, el Govern
se encontrará con el reto de facilitar 42.000 viviendas protegidas,
una parte de ellas de nueva creación, en los próximos
cuatro años. La mitad deberán ser, según los
pactos del tripartito, de alquiler y el 25%, para los jóvenes.
La sanidad representa otro de los apartados más
amplios del programa de gobierno. Uno de los grandes objetivos es
lograr aumentar el tiempo de atención a los pacientes, hasta
alcanzar un mínimo de diez minutos. Asimismo, el Govern tiene
previsto aplicar un plan de choque para la reducción de las
listas de espera en las intervenciones quirúrgicas. Y, en
paralelo, piensa revisar los procesos de privatización de
la gestión puestos en marcha. Según los acuerdos,
el tripartito “tomará las medidas necesarias para garantizar
una adecuada prestación de los servicios públicos
de salud”, en lo que puede significar la revocación
de algunas de las decisiones adoptadas por el gabinete de CiU.
En el campo de la educación, que también
será prioritario, el nuevo Govern adoptará bastantes
decisiones inmediatas. Así, el Ejecutivo ha anunciado que
revisará los conciertos existentes con los colegios privados.
En concreto, se actualizarán los que cumplan con la normativa,
pero serán rescindidos los de aquellos centros que la incumplan.
Asimismo, Ensenyament creará oficinas municipales de matriculación
y elaborará una nueva normativa sobre el procedimiento de
admisión del alumnado. Por último, el Govern aplicará
también sendos planes de choque para la mejora de las instalaciones
escolares actuales y para combatir el fracaso escolar.
En el campo de la seguridad, el nuevo Ejecutivo se
propone acelerar el despliegue de los Mossos por todo el territorio,
de modo que se haya completado durante el 2007, antes de acabar
la legislatura. El Govern creará, asimismo, una oficina anticorrupción,
encargada de revisar las contrataciones y controlar la actuación
de los cargos públicos.
Por otra parte, y aunque Josep Lluís
Carod-Rovira será conseller en cap mediante un decreto, el
Ejecutivo prevé tener aprobada una ley que regule esa figura
del Govern en menos de un mes. Y entre las acciones de los próximos
días estará asimismo la salida de cargos de confianza
del anterior Govern. Finalmente, otro gran reto de la legislatura
será el nuevo Estatut, que el tripartito prevé tener
a punto en la primavera del 2005. Sin embargo, ese será un
proceso que irá más allá de la acción
gubernamental, impulsado desde el Parlament y que exigirá
el consenso también con CiU.
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