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El futuro eje Vic-Olot, en fase
inicial de ejecución, no será una alternativa válida
al corredor mediterráneo (formado por las autopistas A-7
y A-2, y la carretera N-II) para el tráfico internacional
de mercancías, concluye un estudio elaborado por la Associació
de Naturalistes de Girona (ANG) por encargo de Salvem les Valls.
El informe señala que la nueva carretera alcanzará
el 100% de su capacidad –unos 12.000 vehículos diarios–
“al día siguiente de su inauguración”.
Además, el túnel de Bracons, razona la ANG, será
un cuello de botella, ya que sólo podrá soportar el
paso de 2.950 vehículos diarios.
Enric Pardo, uno de los autores del estudio, sostiene
que el eje Vic-Olot no podrá cumplir la función prevista
en el Pla de Carreteres de 1985, que considera esta vía un
corredor internacional. La ANG calcula que los conductores que escojan
la ruta N-II-eje Vic-Olot-Eix Transversal tardarán una media
de 2 horas y 55 minutos en cubrir el itinerario La Jonquera-Fraga,
circulando a una media de 88,3 km/h. De optar por la combinación
A-7/A-2, el tiempo invertido se reduce en 10 minutos.
Asimismo, el eje Vic-Olot tampoco significará
una gran mejora en las comunicaciones entre la Garrotxa y Osona,
sostiene el estudio. Actualmente, los vehículos invierten
45,9 minutos en recorrer la distancia que separa Olot y Vic por
el itinerario C-26/C-17. Una vez desdoblada la C-17, este tiempo
se reducirá, según los cálculos de la ANG,
hasta los 40,6 minutos, en tanto que el nuevo eje, permitirá
cubrir la ruta Olot-Vic en 27,9 minutos.
“Es decir, por el futuro eje sólo se
tardará 12 minutos menos en ir de Vic a Olot que por la C-17
desdoblada”, expuso Pardo. A su juicio, “esta reducción
no justifica una inversión de 156 millones de euros”.
En esta línea, la ANG estima que una alternativa ferroviaria
seria una opción “menos costosa ambiental y económicamente,
y sí contribuiria en gran medida a reducir la presión
que actualmente registran los corredores de transporte”.
Por su parte, Salvem les Valls, que interpuso un contencioso
contra el proyecto de Bracons, confía en que el TSJC decretará
la suspensión cautelar de las obras.
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