recull de premsa
Article extret de.. La Vanguardia  
 
 
 
 
Raül Valls: "La Batalla es desigual pero nuestra esperanza está fundamentada"
Siete años despúes de su nacimiento, más de cien entidades y cientos de ciudadanos se han adherido a esta plataforma, que se opone al eje viraio Vic-Olot. Afirman que el túnel de Bracons tendrá un gran impacto social y ambiental.

La diversidad ideológica y política de los simpatizantes de Salvem les Valls os ha convertido en una de las plataformas más heterogéneas de hoy en día.

-Nuestra riqueza es la base social que empujó para crear un polo de rechazo a los túneles de Bracons. Y siete años más tarde seguimos con la misma convicción.

-¿Quizás más cansados?

-Al contrario, animados, porque nuestra oposición ha hecho correr mucha tinta y ha salido del ámbito provincial para convertirse en un problema nacional.

-¿Es como bailar con el éxito y el fracaso?

-Eso es algo que todavía está por ver. La batalla es muy desigual y por eso nuestras ilusiones están tan retenidas. Pero nos quedan muchos elementos por jugar.

-Cuál es su arma más poderosa?

-Tenemos un contencioso abierto para pedir la suspensión cautelar de las obras por cómo se han llevado los trámites administrativos. Y ésta es una esperanza fundamentada.

-¿No se desaniman al ver los nuevos túneles y viaductos de Castellfollit de la Roca?

-Eso sí que ya no tiene solución, pero no tiene por que suponer la construcción ni del tramo Manlleu-Torelló ni de los túneles de Bracons. Eso sería consumar el hachazo definitivo sobre el territorio.

-¿Está naciendo una nueva forma de entender el espacio donde vivimos? Cada vez son más las plataformas opositoras a proyectos agresivos con el paisaje.

-Sin duda, pero eso choca contra el implacable modelo que propone el Govern, que quiere convertir el territorio en una gran ciudad conectada por grandes vías.

-Pues a la postre deciden ellos.

-Bueno, para eso hay elecciones, ¿no?, para ponerlo todo en su sitio.

-¿Cuándo hablaron por última vez?

-Cuando el conseller era Pere Macias había muchas dificultades de relación. Con Felip Puig hemos hablado un par de veces y al menos nos ha escuchado sin intentar convencernos de la bondad de su proyecto.

-¿Pero nada más?

-No, no. Sólo nos repiten que es necesario hacerlo. Se nos escuchó y ya está.

-Algún político de CiU le ha acusado de querer erosionar el Govern con sus protestas?

-La esperanza es lo último que se pierde.