| La diversidad ideológica y política
de los simpatizantes de Salvem les Valls os ha convertido en una
de las plataformas más heterogéneas de hoy en día.
-Nuestra riqueza es la base social que empujó para crear
un polo de rechazo a los túneles de Bracons. Y siete años
más tarde seguimos con la misma convicción.
-¿Quizás más cansados?
-Al contrario, animados, porque nuestra oposición ha hecho
correr mucha tinta y ha salido del ámbito provincial para
convertirse en un problema nacional.
-¿Es como bailar con el éxito y el fracaso?
-Eso es algo que todavía está por ver. La batalla
es muy desigual y por eso nuestras ilusiones están tan retenidas.
Pero nos quedan muchos elementos por jugar.
-Cuál es su arma más poderosa?
-Tenemos un contencioso abierto para pedir la suspensión
cautelar de las obras por cómo se han llevado los trámites
administrativos. Y ésta es una esperanza fundamentada.
-¿No se desaniman al ver los nuevos túneles y viaductos
de Castellfollit de la Roca?
-Eso sí que ya no tiene solución, pero no tiene por
que suponer la construcción ni del tramo Manlleu-Torelló
ni de los túneles de Bracons. Eso sería consumar el
hachazo definitivo sobre el territorio.
-¿Está naciendo una nueva forma de entender el espacio
donde vivimos? Cada vez son más las plataformas opositoras
a proyectos agresivos con el paisaje.
-Sin duda, pero eso choca contra el implacable modelo que propone
el Govern, que quiere convertir el territorio en una gran ciudad
conectada por grandes vías.
-Pues a la postre deciden ellos.
-Bueno, para eso hay elecciones, ¿no?, para ponerlo todo
en su sitio.
-¿Cuándo hablaron por última vez?
-Cuando el conseller era Pere Macias había muchas dificultades
de relación. Con Felip Puig hemos hablado un par de veces
y al menos nos ha escuchado sin intentar convencernos de la bondad
de su proyecto.
-¿Pero nada más?
-No, no. Sólo nos repiten que es necesario hacerlo. Se nos
escuchó y ya está.
-Algún político de CiU le ha acusado de querer erosionar
el Govern con sus protestas?
-La esperanza es lo último que se pierde.
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