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años después de iniciarse las obras, el conseller de
Política Territorial i Obres Públiques, Felip Puig,
inauguró ayer el segundo tramo del eje viario Vic-Olot (C-37).
Mide 5,3 kilómetros, la distancia que separa Manlleu y Torelló,
en Osona. Tiene dos carriles y ha supuesto una inversión de
10,15 millones de euros. Inaugurada
en 1998 la carretera que une Vic y Manlleu, sólo quedan pendientes
dos tramos para que el eje Vic-Olot sea una realidad: el polémico
Torelló-Vall d'en Bas, cuyas obras se adjudicaron recientemente
y cuyo proyecto prevé la perforación del túnel
de Bracons, y el tramo que unirá La Vall d'en Bas con Olot.
La Generalitat está redactando los estudios informativo y
de impacto ambiental de este trazado. Puig explicó que la
C-37 se incluye en la red básica primaria de carreteras,
que en un futuro se prolongará hasta el eje Pirenaico (N-260),
con la ejecución de las obras del tramo Olot-Figueres. Según
la Generalitat, la nueva vía servirá para unir las
comarcas centrales de Catalunya con la frontera francesa.
Está previsto que las obras
del tramo Torelló-Vall d'en Bas empiecen el próximo
mes de marzo y finalicen el año 2006. Tienen un presupuesto
de 155,8 millones de euros e irán a cargo de la empresas
Fomento de Construcciones y Contratas y Agrupación Guinovart.
A principios de este mes se iniciaron las expropiaciones, que afectarán
a una treintena de propietarios. El proyecto ha encontrado una fuerte
oposición entre algunos colectivos de la Garrotxa, representados
por la plataforma Salvem les Valls.
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